Los mejores momentos para visitar la Provenza

La Provenza siempre tiene algo que ofrecer, ni importe el mes en el que le visita.
Por hay, sin embargo, periodos específicos del año que podemos clasificar de esta manera:

  • La primavera y sus brotes
  • El verano y sus lavandas
  • El final del otoño y su tranquilidad.

La primavera, que encontramos entre los meses de abril y junio, vee resurgir en total tranquilidad una naturaleza rica y diversificada. El frío (relativo) del invierno transcurrido, los arboles e arbustos se llenan poco a poco de hojas y flores a las colores radiantes. Disfrutamos de todo lo que hay que ver pero también que sentir porque la temporada nos da olores agradablemente perfumados. Poco tiempo después, es nuestra paladar que se maravillará. Porque además de las hermosas flores , nuestros arboles ofrecen una gran variedad de frutos jugosos o secos. Es así que observará ciruelos, cerezos y mucho más que dan la alegría de las abejas ... que nos darán miel de cualidad y de alta finura.

Para los veraniegos, la Provenza se ofrece un nuevo estilo. Largas jornadas soleadas, un cielo azul intenso y una calor mediterránea. El mistral, este famoso viento provenzal que viene de la valle del Río Ródano le aportará la frescura que necesita a lo largo de sus excursiones. Los girasoles y las lavandas están floridos, las vides se preparan lentamente para darnos sus bayas sorbas de sol que no darán vinos de alta cualidad. ¡ Qué vida tenemos en Provenza, en verano cuando sus mercados nos da una oferta infinita de productos locales que probamos y descubrimos a lo largo de un paseo a través los puestos del mercado ! Un aperitivo con amigos a la sombra de un olivo, un picnic con su familia junto a un lago o a un río. El calor de esta temporada no impide encontrar frescura y sobre todo garantiza noches suaves marcadas por el ritmo de varios concierto y otros eventos que propone nuestra bonita región.

Los que esperan el final de otoño para visitar la región la más guapa de Francia no serán decepcionados. Provenza sigue ofrecer largas y hermosas jornadas y las temperaturas se quedan muy agradables de día y noche lo que permite degustar una copa de vino la noche, en las varias terrazas de nuestros pueblos y ciudades. Además, los habitantes terminaron sus vacaciones y los niños volvieron a la escuela. De manera general, hay menos gente en las carreteras y en los sitios claves, lo que reavivará sin duda alguna las personas en búsqueda de tranquilidad y serenidad.