LA ABADIA DE SENANQUE 

Esta antigua abadía cisterciense del siglo XII todavía alberga una decena de monjes que viven gracias al cultivo de lavanda y del turismo. Sin duda la belleza de estas flores y sus colores violetas azulados han ido la fama de este lugar. Es a partir de los años 60 que los monjes empezaban a cultivar aquí lo que se llama el "oro azul de la Provenza" haciendo de este lugar un remanso de paz donde la serenidad y la belleza del paisaje les seducirán. Andando a través del camino hasta la abadía es posible de sacar bonitas fotografías; en el interior también se puede disfrutar de una extensa biblioteca con obras culturales y religiosas, sino también los productos elaborados por los monjes: aceite esencial de lavanda, perfumes y miel de lavanda. Si la abadía de Senanque es una etapa importante de su viaje, hay que saber que durante un circuito privado se puede visitar el interior de la abadía para descubrir la arquitectura cisterciense del siglo XII, pero también la vida monástica. En su interior se descubre el antiguo dormitorio, la iglesia abacial, el claustro y la sala de calentamiento y la sala capitular.