ARLES, LA "PETITE ROME" DE PROVENCE

Si Arles no es la ciudad la más grande de Provence, es seguro una de las más rica. Inscrita al patrimonio de la UNESCO en 1981, la cuidad es muy conocida para su patrimonio romano y romanesco. Es difícil de no ver el anfiteatro romano, como una miniatura del Coliseo, en el corazón de la ciudad. Lo mismo con la entrada de la iglesia Saint Trophime, una demonstración increíble de la escultura del siglo XII. Una buena razón para entrar en el claustra y admirar los detalles de los capiteles.

Más que una época, es también un hombre que participa al reconocimiento internacional de la ciudad: Vincent Van Gogh. Es fácil de entender la luz que inspiro el pintor caminando en las estrechas calles, mirando alrededor en los campos de traigo, de oliva, de girasol. Aunque Van Gogh fuera aquí en 1888, podemos leer algunos de sus pinturas en la ciudad, la pared de un café por ejemplo (Le café de nuit, 1888) o el patio del antiguo hospital (La cour de l’hôpital d’Arles, 1889).

Pero en Arles hay más. Hay la bóveda “llana” que soporta el ayuntamiento que siempre impresiona la gente lejana o vecina. Hay las ferias durante Pascua y también en septiembre, no solo un tiempo de tauromaquia, pero un tiempo para experimentar la cultura provenzal. Hay el festival internacional de la fotografía (Rencontres Internationales de la Photographie) cada verano, que agrupa los principales fotógrafos del mundo. Una buena oportunidad para visitar les Ateliers SNCF, antiguos talleres de tren o como hacer una reutilización formidable de un terreno baldío industrial. Después, si no está seducido por sus proposiciones puede ir en los barrios al lado del centro histórico, pasea en los callejones florida o entre los partidos de balón en las plazas.